'En la biopsia líquida, la investigación avanza a mayor velocidad de la que pensábamos'. Entrevista: Atanasio Pandiella

martes, 31 de julio de 2018

El cáncer de mama es el tipo de cáncer con mayor incidencia entre las mujeres españolas y la principal causa de muerte por cáncer en las europeas. Aunque la supervivencia de las pacientes con este tipo de cáncer ha aumentado en los últimos años, una fracción de ellas, principalmente aquellas en estado metastásico, permanece incurable. Por esta razón, es necesario un conocimiento más profundo de los mecanismos involucrados en su progresión y de la falta de respuesta ante los tratamientos actuales. El Programa de Investigación en Cáncer de Mama del CIBERONC integra de manera multidisciplinar y colaborativa a siete grupos de investigación especializados en esta patología para abordar sus principales problemas, desde la ciencia básica a los aspectos más clínicos. Atanasio Pandiella es su coordinador.

-¿Cuáles son las prioridades que se marca el programa de investigación en cáncer de mama del CIBERONC?

-Sencillamente, nuestro objetivo es conocer mejor la enfermedad para poder tratarla mejor. Para ello, hemos tratado de incluir en este Programa de Cáncer de Mama a investigadores de laboratorio e investigadores con un perfil más clínico, buscando que se complementen de cara a dar una respuesta desde la investigación a las preguntas que surgen en la clínica oncológica.

-¿Qué supone la puesta en marcha de este centro de investigación en red en el área oncológica para el progreso de la investigación en esta área?

-En cáncer de mama, pero también en el resto de áreas oncológicas y en general en el campo de la salud, el progreso de la investigación requiere un trabajo conjunto de investigadores básicos y clínicos, ya que se exige un esfuerzo combinado por parte de grupos con diferentes tipos de formación. Si no se trabaja en red y si no se intenta aglutinar a grupos e investigadores con experiencias complementarias, difícilmente podemos progresar. Por ello, es estratégico realizar estas investigaciones utilizando consorcios en red, como el CIBER.

-¿Cuál es el balance que hace de estos primeros meses de trabajo de este programa del CIBERONC?

-Pienso que podemos hacer un balance muy positivo de estos meses. Ha habido y hay una labor diaria de todos los grupos orientada a la consecución de los objetivos del CIBERONC que está dando buenos frutos. Quisiera destacar, en este sentido, el papel que se está haciendo desde la dirección del CIBERONC por parte del Dr. Joaquín Arribas y su equipo en la coordinación de este esfuerzo. Un esfuerzo que se traduce en la puesta en marcha de importantes proyectos de investigación conjuntos. Concretamente, en el Programa de Cáncer de Mama estamos muy satisfechos con las colaboraciones que se han establecido entre grupos básicos y clínicos de cara al desarrollo de investigaciones en cuestiones muy relevantes para nuestro campo. Por ejemplo, sobre el desarrollo de los mecanismos de resistencia a los fármacos antitumorales o en el estudio de nuevos fármacos que pudieran ser útiles en cáncer de mama.

-¿Cómo articulan la colaboración con otros grupos del CIBERONC y con grupos de otras áreas temáticas del CIBER?

-Contamos para ello con una serie de acciones orientadas a fomentar esta colaboración. En nuestro programa, por ejemplo, tenemos dos reuniones anuales para facilitar las sinergias entre los grupos que investigamos en cáncer de mama. Además, más allá de este programa concreto, el CIBERONC organiza reuniones generales anuales en las cuales podemos interaccionar con otros programas.

En cuanto a la relación con otras áreas CIBER, también se han puesto en marcha ya iniciativas de colaboración. En concreto, este año se ha establecido un campo estratégico de colaboración con el área temática de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN)  y a lo largo de 2018 se va a establecer una línea similar con el área de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), de cara a analizar las enfermedades respiratorias oncológicas aunando las capacidades y la experiencia de ambas áreas. La idea es que estos proyectos inter-CIBER se extiendan también a otras áreas del Centro, como la de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), dado el papel de la obesidad en el cáncer. En este sentido, también es de gran interés la colaboración con el área de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), por la importancia de la epidemiología en el campo de la oncología. En resumen, existen actividades dentro del CIBER encaminadas a una colaboración entre aquellas áreas en las que vemos la oportunidad de generar sinergias.

-¿Cuáles son las grandes cifras del cáncer de mama en España?

-Existe la percepción social de que ahora hay más cáncer que antes, de que hay una epidemia de cáncer, y esto no es así. Lo que sucede es que vivimos más, y la edad es un factor de riesgo para el desarrollo de tumores en general, también los de mama, y además hemos implementado sistemas de prevención con protocolos de cribado que contribuyen a que se detecten más cánceres que antes. Respecto al cáncer de mama, sigue siendo el tumor más frecuente dentro de la población femenina. Afortunadamente, cada vez se mejoran más las cifras en lo que respecta a supervivencia, pero necesitamos mejorar y para ello es crítico el esfuerzo conjunto de todos los investigadores especializados en esta área.

-¿Cuáles son los principales desafíos para la investigación en cáncer de mama?

-En el cáncer de mama, como en otros tipos de tumores, se tiende a realizar una terapia cada vez más personalizada e individualizada. Ello requiere conocer mejor las características de cada tumor en cada paciente y ver en qué son diferentes de otros tumores de otros pacientes. Este es uno de los aspectos en los que más se ha venido trabajando en los últimos años y en el que se seguirá trabajando en el futuro.

Existe también una necesidad de dilucidar el papel del sistema inmune en la regulación de los tumores. Para el melanoma, por ejemplo, ha habido cambios en la terapia muy importantes debido a estrategias terapéuticas que se han basado en la actuación del  sistema inmune para la eliminación de las células tumorales. Estas estrategias de inmunoterapia no han funcionado tan bien en cáncer de mama y necesitamos saber el porqué.

Finalmente, un tercer aspecto muy importante en nuestro campo se refiere a la detección precoz y el seguimiento del cáncer de mama mediante la biopsia líquida. Es fundamental desarrollar conocimientos que nos permitan, mediante un análisis de sangre, detectar muy precozmente el cáncer de mama para poder tratarlo en los estadios iniciales. Porque este cáncer, si se trata en los estadios iniciales antes de que se disemine, se cura. En este sentido, los sistemas para la detección que se basan en ecografías y mamografías o en estudios de imagen tipo resonancia han sido muy útiles, pero sería mucho mejor poder detectar el cáncer con un simple análisis de sangre. Además, la biopsia líquida será útil también en el seguimiento de la respuesta del paciente a la terapia.

-¿Está próxima la posibilidad de aplicación de la biopsia líquida?

-Puedo decir que estamos progresando más rápido de lo que pensábamos. Ahora bien, necesitamos tener un test en biopsia líquida que sea al menos igual de bueno que los test de imagen o las biopsias que empleamos en la actualidad, y de momento no estamos en este punto, aunque se están dando pasos importantes. Espero que en cinco años hayamos progresado notablemente y quizás podamos tener algún tipo de test predictivo o diagnóstico.

-También trabajan en la generación de modelos preclínicos para el estudio de terapias inmunes…

-Como comentaba, la terapia inmune en cáncer de mama no está teniendo la misma eficacia que en otros cánceres, como el melanoma o el cáncer de pulmón. Necesitamos saber por qué y esto requiere de modelos de estudio que sean cercanos al paciente. Varios grupos de nuestro programa están abordando actualmente el desarrollo de estos modelos, sobre todo en roedores. Trabajamos, por ejemplo, con modelos PDX (patient derived xenografts, por sus siglas en inglés), implantando en ratones tumores de pacientes, lo que nos permite estudiar sobre ellos el efecto de las terapias inmunes o de otras terapias experimentales. Esta es un área muy importante de trabajo en la investigación en cáncer de mama.

-¿Qué otras líneas terapéuticas investigan en el marco de este programa del CIBERONC?

Además de la inmunoterapia, tenemos otros dos importantes campos de trabajo: la identificación de nuevas dianas terapéuticas  y la resistencia a fármacos.

En cuanto al primer campo, estamos realizando estudios bioquímicos y genéticos en busca de componentes celulares alterados, nuevas dianas terapéuticas, que podamos atacar. En esta área hemos venido reportando resultados y, aunque hay algunas dianas que no han progresado, otras sí se están utilizando ya para el desarrollo de fármacos dirigidos a las mismas.

Por otro lado, otro de los aspectos en los que tenemos un altísimo interés  es la pérdida de efectividad de los fármacos antitumorales. Necesitamos saber por qué un tumor que es inicialmente sensible a un fármaco deja de responder al tratamiento con el tiempo. Si nosotros entendiéramos los mecanismos por los que se produce esta resistencia, podríamos atacar dichos mecanismos para volver a hacer que los tumores vuelvan a ser sensibles. Esto es clave no sólo en cáncer de mama, sino a nivel de toda la clínica oncológica.