La determinación de la presencia de una proteína en las células no tumorales presentes en el microentorno del cáncer podría ser una de las claves para establecer el pronóstico de los pacientes con cáncer de colon y recto, pero también para ver cuáles se pueden beneficiar del tratamiento con inmunoterapia o con tratamientos dirigidos a inhibir una determinada proteína vinculada a la proliferación tumoral. Lo establece un nuevo estudio publicado en la revista Gut, liderado por un equipo multidisciplinario de patólogos, oncólogos y biólogos, encabezado por el Hospital del Mar Research Institute (HMRIB), el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona) y el área de oncología del CIBER (CIBERONC).
Estas células específicas que expresan una proteína concreta (CTHRC1), llamadas CTHRC1(+) CAFs, forman parte de una población de fibroblastos asociados al cáncer, células del tejido conectivo que, en el caso de los tumores, forman parte de su entorno y les ayudan a proliferar. Para determinar su potencial papel como biomarcador, mediante pruebas inmunohistoquímicas que se aplican de rutina en servicios de Patología, en el caso de los tumores de colon y recto y saber si mantienen esta capacidad proliferativa, ha hecho falta un complejo proceso de validación multidisciplinario.
En primer lugar, se estudió el potencial de los CTHRC1(+) CAFs como marcadores predictivos de respuesta a tratamiento en 17 cohortes con muestras de cerca de 3.000 pacientes. Después, se analizó el ARN de células tumorales de forma individual para determinar que células eran más prometedoras. Y, en último lugar, se determinó qué proteínas expresaban. Al final de todo el proceso, solo aquellas células que expresaban una proteína en concreto, CTHRC1(+) CAFs, retenían su capacidad predictora.
Los resultados se validaron con muestras de pacientes que habían recibido diferentes tratamientos en diversos centros hospitalarios nacionales e internacionales, entre los cuales el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol y el Hospital del Mar. En este sentido, Alexandre Calon, uno de los investigadores principales del estudio y coordinador del Grupo de Investigación Translacional en Microentorno Tumoral del Hospital del Mar Research Institute, destaca el hecho que "el marcador que hemos validado mantiene un robusto cuerpo predictivo y de capacidad pronóstica en las cohortes de pacientes".
Otro hecho destacado es que también puede servir para determinar el pronóstico de los pacientes. El nuevo marcador permite medir la actividad de una citocina en el entorno tumoral, TGF-beta, que está vinculada a una peor evolución de la enfermedad. La presencia de mucha proteína CTHRC1 se asocia a resistencia al tratamiento. Este hecho también ofrece una potencial diana terapéutica en forma de inhibidores de esta proteína, que hay que estudiar. "El microentorno tumoral juega un papel determinante en la evolución del cáncer colorrectal y en su respuesta a los tratamientos. A lo largo de los años, nuestra investigación ha demostrado que el TGF-beta es un regulador clave de este ecosistema, modulando el comportamiento de las células estromales que rodean al tumor. La identificación de CTHRC1 como factor inducido por TGF-beta, ejemplifica cómo la investigación básica puede conducir a biomarcadores con aplicación clínica", declara Eduard Batlle, investigador ICREA del IRB Barcelona y miembro de CIBERONC.
En el mismo sentido, los resultados obtenidos también pueden permitir avanzar en el uso de la inmunoterapia en personas con cáncer de colon y recto. Actualmente, este abordaje se puede dar a un porcentaje muy pequeño, alrededor de un 5% del total. Y no funciona en todos los casos. El trabajo que ahora se publica indica que la presencia de CTHRC1(+) CAFS permite determinar el estado de las células inmunitarias dentro del tumor y su capacidad para actuar sobre las células neoplásicas. Y que su utilidad no se limita a los pacientes que hasta ahora se consideraba candidatos a recibir este tratamiento.
"Este biomarcador permite mejorar la selección de pacientes que potencialmente se pueden beneficiar del tratamiento con inmunoterapia", analiza Clara Montagut, también participante en el estudio, jefa de sección del Servicio de Oncología Médica de 'Hospital del Mar e investigadora de su instituto de investigación. Un hecho, que, apunta, "podría servir para guiar las estrategias terapéuticas de los pacientes con cáncer de colon y recto". Además, los resultados podrían ser aplicados a otros tipos de tumores, como los de mama o pulmón.
Una de las grandes novedades del estudio es que se puede determinar la presencia del marcador validado con pruebas de inmunohistoquímica, que son habituales en cualquier servicio de Patología de un hospital. La Dra. Mar Iglesias, primera firmante del trabajo, investigadora del HMRIB y del CIBERONC y jefa del Servicio de Patología del Hospital del Mar, integrado en la red dibi, explica que "los resultados obtenidos sitúan a los CTHRC1(+) CAFs como un marcador útil, que tiene el potencial para ser integrado en la rutina asistencial en nuestros servicios y hospitales, y así orientar la selección del tratamiento más adecuado para cada paciente".
Este estudio ha sido posible gracias al apoyo de diversas entidades, entre ellas la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Mar Iglesias Coma, Jordi Badia-Ramentol, Carolina Martinez-Ciarpaglini, Jenniffer Linares, Noelia Tarazona, Nuria Mulet-Margalef, Paula Tornero Piñero, Anna Sallent-Aragay, Alba Recort-Bascuas, Joan Gibert, Marta Sant-Albors, Daniele V.F. Tauriello, Melba Cruz-Moral, Marina Carreras-Gallardo, Elena Sancho, Clara Morral Martinez, Marta Garrido, José Luis Manzano Mozo, Andrés Cervantes, Clara Montagut, Eduard Batlle, Alexandre Calon. A Stromal Biomarker-Based Framework for Identifying pMMR/MSS and dMMR/MSI Colorectal Cancers With Poor Outcomes and Limited Benefit from Immunotherapy. GUT (2026). DOI: https://dx.doi.org/10.1136/gutjnl-2025-336804